
La vocación
En primer lugar, lo que es la vocación?
Antes de empezar a hablar de vocación, primero se debe hacer una premisa esencial , a saber: <<Estas dos realidades, el sacramento del Matrimonio y la virginidad por el Reino de Dios, vienen del Señor mismo.>> (CCC 1620) y ambos son vocaciones. Sí, es importante recordar que la vida que Dios nos ha dado es una vocación a amar a Dios y al prójimo, cada uno en su medida y su propio estado de vida, de lo contrario podría ser igual que la de una chica muy agradable que para mucho tiempo no puede dormir por la noche... y te preguntas porqué? Bueno, porquè pensaba que este misteriosa vocación podría llegar a ella como persona y por decirle así: "Hola, tienen una vocación!"
Y ella no tenía ganas de responder a esta llamada personificado por lo que creía que la única vocación era la de la vida religiosa! Despues esta niña creció un poco y entendiò que toda vida es una llamada y una vocación ... y que no todos están llamados a la vida consagrada, pero también está la vida de casados ... y terminó que no tenía tanto miedo de encontrar, o más bien, a descubrir su vocación, el plan de amor que Dios había diseñado para ella ...
Sí, el plan de amor que Dios había diseñado para ella, porque para cada uno de nosotros, Dios tiene un plan de amor y de paz tal como él nos recuerda: <<Porque yo sé muy bien lo que haré por ustedes; les quiero dar paz y no desgracia y un porvenir lleno de esperanza.>> (Jer. 29,11).
Una vez aclarado esto, hablando en lugar de una vocación a lavida consagrada, en las palabras que Jesús dirigió a Andrés y Juan, "Venid y veréis» (Jn 1,39) encontramos el significado y el "misterio de la vocación de ser discípulos de Jesús", incluido en ese vínculo indisoluble entre la prioridaria llamada de Dios y la siguiente respuesta libre del hombre.
Así, el conocimiento y el respeto de la prioridad de la llamada de Jesús: "Ustedes no me eligieron a mí; he sido yo quien los eligió a ustedes..." (Jn 15:16), excluye cualquier reclamo y cualquier forzoso: ya sea por la persona que no puede "autollamarse", "quiero llegar a ser un monje, quiero ser monja," porque la vocación es iniciativa de Dios, tanto por aquellos que colaboran a la acción divina: nadie puede imponer una vocación!
De ahí la importancia de descifrar y seguir con la ayuda del justo guía espiritual, el desarrollo gradual propio de la vocación, y concretamente: buscar a Jesús, estar con El y ser enviados en cualquier momento, en cada estado, en su llamada y su medida!
